Lincolnshire, Inglaterra.– Cinco loros del Lincolnshire Wildlife Park fueron separados después de que empezaran a insultar a los visitantes del parque y a reírse entre ellos como si se tratara de una rutina cómica.
Billy, Elsie, Eric, Jade y Tyson fueron adoptados al mismo tiempo y convivieron durante el confinamiento por la pandemia, periodo en el que aprendieron varias palabras altisonantes que comenzaron a repetir sin filtro, incluso frente a niños.
Lo que más llamó la atención del personal fue que los loros se animaban unos a otros a continuar con el comportamiento, creando un ambiente tan irreverente como contagioso.
Para evitar que enseñaran el lenguaje inapropiado a los otros 200 loros del santuario, la administración decidió ubicarlos en distintas zonas del parque. Aunque ahora están separados, cada uno sigue generando carcajadas… por su cuenta.
“Es como tener comediantes enjaulados”, comentó entre risas uno de los cuidadores.







